Tipos de respiracion abdominal y toracica

Respiración desde el estómago al final de la vida

Antonella LoMauro Dipartimento di Elettronica, Informazione e Bioingegneria, Politecnico di Milano, Milán, ItaliaAndrea Aliverti Dipartimento di Elettronica, Informazione e Bioingegneria, Politecnico di Milano, Milán, Italia

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¿es mala la respiración abdominal?

La respiración diafragmática, o respiración profunda, es la que se realiza contrayendo el diafragma, un músculo situado horizontalmente entre la cavidad torácica y la abdominal. El aire entra en los pulmones cuando el diafragma se contrae con fuerza, pero a diferencia de lo que ocurre durante la respiración relajada tradicional (eupnea), los músculos intercostales del tórax realizan un trabajo mínimo en este proceso. El vientre también se expande durante este tipo de respiración para dejar espacio a la contracción del diafragma. [1]

Según el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa, «el 12,7 por ciento de los adultos estadounidenses [han] utilizado ejercicios de respiración profunda… con fines de salud»,[2] que describe de la siguiente manera: «La respiración profunda consiste en inhalar lenta y profundamente por la nariz, normalmente hasta contar 10, seguido de una exhalación lenta y completa hasta contar lo mismo. El proceso puede repetirse de 5 a 10 veces, varias veces al día»[3].

Según el Centro de Asesoramiento y Salud Mental de la Universidad de Texas, «la respiración diafragmática permite realizar respiraciones normales y maximizar la cantidad de oxígeno que llega al torrente sanguíneo. Es una forma de interrumpir la respuesta de «lucha o huida» y desencadenar la respuesta normal de relajación del cuerpo»[4].

La respiración abdominal en los adultos

Movimientos respiratorios normales – Los movimientos respiratorios introducen oxígeno en los alvéolos y expulsan dióxido de carbono. Los pulmones están situados dentro de la cavidad pleural del tórax y están envueltos en la membrana pleural. Los pulmones no pueden extenderse por sí mismos. En cambio, se inflan mediante los movimientos de expansión y contracción del diafragma y las costillas que dan forma al tórax.

En primer lugar se describen los movimientos respiratorios durante la respiración tranquila. Los músculos que contribuyen a la respiración tranquila son los intercostales externos y el diafragma. (Los intercostales externos e internos son los músculos que rellenan los huecos entre las costillas). Al respirar (es decir, durante la inspiración), los músculos intercostales externos y el diafragma se contraen simultáneamente. Esto hace que el tórax se expanda e infle los pulmones creando una presión negativa dentro de la cavidad torácica. Durante la espiración, la contracción de estos músculos cesa, haciendo que se relajen. Los pulmones pueden contraerse de forma similar a un globo que se desinfla. Cuando los músculos que expanden el tórax se relajan, los pulmones se contraen por sus propias fuerzas de retroceso elástico, de modo que la respiración se expira. En otras palabras, en la respiración tranquila no se utiliza ningún músculo para la espiración.

Causas de la respiración abdominal

La inspiración profunda y lenta se considera un ejercicio respiratorio terapéutico. Las inspiraciones profundas que imitan el mecanismo del bostezo o del suspiro promueven un aumento de la presión transpulmonar y, cuando se asocian a una pausa postinspiratoria, aumentan la capacidad residual funcional. Esto conduce a una mayor estabilidad alveolar, lo que puede justificar el uso de inspiraciones profundas y lentas en la prevención de complicaciones pulmonares postoperatorias, especialmente la atelectasia (1,2).

Esta maniobra puede realizarse con o sin instrumental auxiliar. Cuando se realiza sin instrumentos, se denomina comúnmente respiración diafragmática (RD) (3). Aunque la RD está presente en muchos procedimientos de fisioterapia torácica, se ha prestado poca atención al análisis de los mecanismos responsables de los efectos específicos de este tipo de tratamiento (4).

Por el contrario, la espirometría de incentivo (EI) implica el uso de dispositivos de espirómetro de incentivo (5). La EI se utiliza desde la década de 1970, cuando Bartlett et al. (2) desarrollaron y describieron el primer espirómetro de incentivo con el objetivo de que el paciente realizara inspiraciones profundas lentas y sostenidas, estimulado por la retroalimentación visual. Desde entonces, los espirómetros de incentivo orientados al volumen o al flujo se han hecho más populares, existiendo diferentes marcas (6-8).