Pinchazos en tobillo esguince

Hinchazón de la herida por punción

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PrevenciónLos siguientes consejos pueden prevenir las lesiones de los dedos, pies y tobillos. Consejos para los dedos de los pies, los pies y los tobillos Reduzca las caídas Consejos generales de prevención Mantenga sus huesos fuertes Posible maltratoLas lesiones como moretones, quemaduras, fracturas, cortes o pinchazos pueden ser un signo de maltrato. Sospeche de un posible maltrato cuando una lesión no pueda explicarse o no coincida con la explicación, se repitan las lesiones o cambien las explicaciones sobre la causa de la lesión. Puede evitar que se produzcan más malos tratos si lo denuncia y busca ayuda.

Preparación para su citaPara preparar su cita, consulte el tema Cómo aprovechar al máximo su cita. Puede ayudar a su médico a diagnosticar y tratar su enfermedad si está preparado para responder a las siguientes preguntas:

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Pisó un clavo pie hinchado

Las heridas punzantes no son lo mismo que los cortes. Una herida por punción tiene un pequeño orificio de entrada causado por un objeto puntiagudo, como un clavo que se ha pisado. En cambio, un corte es una herida abierta que produce un desgarro largo en la piel. Las heridas por punción requieren un tratamiento diferente al de los cortes porque estos pequeños agujeros en la piel pueden ocultar una lesión grave.

Las heridas por punción son frecuentes en el pie, sobre todo cuando hace calor y la gente va descalza. Pero aunque se producen con frecuencia, las heridas punzantes del pie no suelen tratarse adecuadamente. Si no se tratan adecuadamente, pueden desarrollarse infecciones u otras complicaciones.

El tratamiento adecuado en las primeras 24 horas es especialmente importante en el caso de las heridas por punción, ya que conllevan el peligro de que el objeto punzante (cuerpo extraño) se incruste bajo la piel. Las investigaciones demuestran que las complicaciones pueden evitarse si el paciente busca tratamiento profesional de inmediato.

Una variedad de cuerpos extraños puede incrustarse en una herida por punción. Clavos, vidrio, palillos, agujas de coser, agujas de insulina y conchas marinas son algunos de los más comunes. Además, durante un pinchazo pueden introducirse en la herida trozos de la propia piel, del calcetín y del zapato, junto con la suciedad y los restos del objeto. Todas las heridas por punción son heridas sucias porque implican la penetración de un objeto que no es estéril. Cualquier cosa que permanezca en la herida aumenta la posibilidad de desarrollar otros problemas, ya sea en un futuro próximo o más adelante.

Signos de infección tras pisar un clavo

Las fracturas por estrés son roturas muy pequeñas y finas en un hueso. Suelen producirse en los huesos de la parte inferior de las piernas y los pies. Las fracturas por estrés están causadas por golpes repetidos en el hueso. Son más frecuentes en los deportes de alto impacto, como el baloncesto, el tenis y el atletismo. El calzado mal acolchado, las superficies duras y un aumento repentino del tiempo o la intensidad del ejercicio pueden contribuir a ello.

Su médico le hará preguntas sobre sus actividades y su historial de salud. Asegúrese de informar a su médico de cualquier cambio en su rutina de ejercicio o entrenamiento, como un cambio en la superficie de juego. Las fracturas por estrés no siempre aparecen en las radiografías, por lo que el médico puede solicitar una gammagrafía ósea y/o una resonancia magnética (RM).

El tendón de Aquiles, el más grande y fuerte del cuerpo, conecta los dos músculos principales de la pantorrilla con el hueso del talón. Las lesiones más comunes son la tendinitis (inflamación), la tendinosis (degeneración) y la rotura. La tendinitis y la rotura pueden producirse por el uso excesivo del tendón durante el trabajo o las actividades deportivas o por una lesión en la parte inferior de la pierna o el tobillo. La tendinosis es crónica y degenerativa; la tensión continua crea microdesgarros y una ruptura del tejido colágeno dentro del tendón. La función principal del tendón de Aquiles es la transmisión de la fuerza de los músculos de la pantorrilla al talón y al pie. Esto hace posible la flexión del pie (flexión plantar). Este movimiento es crucial para el despegue del pie al caminar y correr. El tendón de Aquiles también interviene en la supinación (giro sobre el borde exterior) del pie. El tendón de Aquiles debe soportar fuerzas muy elevadas, especialmente al saltar y aterrizar. Por ejemplo, una fuerza equivalente a ocho veces el propio peso corporal actúa sobre el tendón de Aquiles al correr.

Empapar las heridas punzantes

En un momento u otro, todo el mundo ha tenido una pequeña lesión en el dedo, el pie o el tobillo que le ha causado dolor o hinchazón. La mayoría de las veces, los movimientos de nuestro cuerpo no causan problemas, pero no es de extrañar que se produzcan síntomas por el desgaste diario, el uso excesivo o una lesión.

En los niños, la mayoría de las lesiones de dedos, pies o tobillos se producen durante la práctica de deportes, juegos o caídas. El riesgo de lesión es mayor en los deportes con saltos, como el baloncesto, o los deportes con cambio rápido de dirección, como el fútbol o el fútbol americano. Cualquier lesión ósea cerca de una articulación puede lesionar el cartílago de crecimiento (physis) en un niño y debe ser evaluada.

Los adultos mayores tienen un mayor riesgo de sufrir lesiones y fracturas porque pierden masa muscular y fuerza ósea a medida que envejecen. También tienen más problemas de visión y equilibrio, lo que aumenta su riesgo de sufrir lesiones.

Una lesión aguda puede producirse por un golpe directo, una lesión penetrante o una caída, o por una torsión, una sacudida, un atasco o una flexión anormal de una extremidad. El dolor puede ser repentino e intenso. Pueden aparecer hematomas e hinchazón poco después de la lesión. Las lesiones agudas incluyen: