Dolor en aductor derecho

Tendinopatía del aductor corriendo

El uso excesivo de los tendones de los aductores suele causar tendinopatías de los aductores. Los músculos y tendones aductores están situados en la parte interior del muslo y actúan para juntar las piernas. El uso repetitivo de los músculos aductores y, por tanto, de los tendones de los aductores, puede provocar desgarros microscópicos en los tendones o la separación del tendón del hueso de la pelvis. Esto es común en los deportes que implican muchos movimientos de lado a lado y maniobras de corte, como el fútbol y el fútbol americano.

Las tendinopatías de los aductores provocan un dolor que se siente en la parte superior de la cara interna del muslo, cerca de la ingle. Al principio, es posible que sólo se sienta después del ejercicio. Por ejemplo, puede sentirse por primera vez al levantarse el día siguiente a la participación. Junto con el dolor puede haber rigidez o tensión en la región inguinal. Normalmente, estos signos iniciales de tendinopatía del aductor se ignoran, ya que desaparecen rápidamente al caminar o al aplicar calor (por ejemplo, una ducha caliente) sobre la región inguinal. Sin embargo, a medida que se continúa participando, la tendinopatía progresa y el dolor en la ingle se hace más intenso y más frecuente. Otros síntomas clave son:

Ejercicios para la tensión de los aductores

Una lesión de aductores afecta a los músculos de la parte interior del muslo que tiran de las piernas. Las lesiones se producen cuando los músculos aductores se estiran demasiado, normalmente en el lugar donde el músculo se une al tendón; y una vez lesionados, son más vulnerables a futuras lesiones.

Las lesiones en los aductores son más frecuentes si juegas al fútbol o al rugby, sobre todo si los músculos están tensos, débiles o cansados, lo que los hace más propensos a sufrir tensiones. Es importante calentar adecuadamente antes del ejercicio y enfriar después para evitar este tipo de lesiones. Si las lesiones de los aductores no se tratan, pueden convertirse en crónicas (a largo plazo), lo que puede afectar al rendimiento deportivo.

Tratamiento no quirúrgico: la mayoría de las lesiones de aductores se tratan de forma no quirúrgica con reposo, hielo (aplastado y envuelto en una toalla y aplicado varias veces al día), compresión y elevación para minimizar cualquier hinchazón. El médico puede recomendar también medicación antiinflamatoria y un programa de rehabilitación que incluya ejercicios para ganar fuerza y movilidad. Es importante que el músculo se haya recuperado por completo y que no haya dolor antes de volver a practicar deporte. Por lo general, podrás volver a hacer deporte al cabo de tres a seis semanas. Si te has desgarrado el músculo aductor entre el tendón y el hueso, lo que es menos frecuente, la recuperación puede llevar mucho más tiempo ─ entre 10 y 14 semanas. Las lesiones crónicas (de larga duración) son más difíciles de tratar y su especialista puede sugerirle que se someta a una «inyección en la hendidura del pubis», una inyección en la base del tendón. Su especialista utilizará una resonancia magnética para predecir el posible éxito de este procedimiento, aunque en el caso de los atletas recreativos se ha demostrado que tiene resultados positivos en más del 75% de los casos.

Tratamiento de la distensión de aductores

Una distensión inguinal es una lesión por sobreestiramiento o desgarro en la parte interna del muslo o en la parte delantera de la cadera. Las distensiones inguinales hacen que caminar, levantar la rodilla o mover la pierna hacia o desde el cuerpo sea difícil y doloroso. Las distensiones inguinales pueden producirse por un uso excesivo de los músculos o por una contracción repentina de los mismos. El dolor puede variar desde un dolor sordo hasta un dolor agudo. El dolor suele empeorar al caminar o mover la pierna. La persona también puede experimentar espasmos en los músculos internos del muslo. La debilidad de los aductores, un mal acondicionamiento fuera de temporada y un calentamiento o estiramiento inadecuados aumentan el riesgo de sufrir una distensión de aductores.

La fisioterapia para el dolor inguinal debe ser conservadora al principio para evitar que se agrave la afección. Se hará hincapié en el reposo, la reducción de la inflamación y el aumento de la circulación sanguínea para la curación. Una vez reducida la inflamación inicial, se iniciará un programa de estiramientos y fortalecimiento para devolver la flexibilidad a los músculos implicados y mejorar la fuerza para reducir la tensión en los tendones y la cadera. Puede ser necesario el uso de cintas o correas para descansar y reducir la tensión del tendón y promover la curación. Su terapeuta está formado en estas técnicas específicas de vendaje.

Síntomas de la distensión del aductor

La distensión del aductor de la cadera es la causa más común de dolor inguinal agudo. Los atletas que practican deportes que requieren cortes y cambios de dirección repentinos tienen un mayor riesgo de sufrir esta lesión. Suelen producirse por una contracción excéntrica de los músculos aductores. Las lesiones crónicas también son comunes y suelen atribuirse a una combinación de uso excesivo con poca fuerza o flexibilidad de este grupo muscular. Los pacientes con distensiones de los aductores de la cadera se quejan de un dolor agudo, punzante o molesto en la zona de la ingle que puede irradiarse hasta la parte anteromedial del muslo. Los síntomas empeoran cuando aducen y flexionan la pierna en la cadera. La prueba de compresión y la prueba de aducción estática resistida de la cadera son exámenes específicos para esta lesión. La resonancia magnética es la modalidad de imagen de elección para evaluar esta lesión; sin embargo, la ecografía también puede ser útil en casos agudos. Las distensiones del aductor de la cadera se tratan inicialmente con reposo, hielo, compresión y medicamentos antiinflamatorios para disminuir la hinchazón y la inflamación. A continuación, se inicia un programa de rehabilitación progresiva para restablecer las funciones básicas. Por último, se puede poner en práctica un entrenamiento deportivo específico una vez que se hayan recuperado la fuerza y la flexibilidad. La duración del programa de rehabilitación varía en función de la gravedad de la lesión y de la exigencia del deportista en su deporte. Si los síntomas no se resuelven, se puede ofrecer una inyección de cortisona o de plasma rico en plaquetas. En los casos recalcitrantes o graves, puede estar justificada una consulta de cirugía.